Lesiones, el monstruo nocturno de cualquier atleta, nuestra peor pesadilla.

Cuando los lesionamos y nos vemos obligados a apartarnos de nuestro entrenamiento, pasamos uno de nuestros peores momentos, por eso, es mejor aprender a evitarlas y entrenar de manera segura.

Lo primero que debes tener en cuenta, es organizar tu entrenamiento de manera adecuada, cuando vas a entrenar varias facetas, es común preguntarse qué hacer primero, o cómo estructurar los diferentes ejercicios, vamos a darte un ejemplo de un entrenamiento completo (potencia, resistencia, fuerza), para lo que recomendaremos estructurarlo en 7 fases:

  1. Calentamiento.
  2. Estiramientos leves.
  3. Ejercicios de potenciación.
  4. Ejercicios de resistencia.
  5. Ejercicios funcionales específicos.
  6. Vuelta a la calma.
  7. Técnicas de relajación.

Recuerda que ésto es un ejemplo para un entrenamiento multifacético, si por ejemplo no vas a realizar ejercicios de resistencia, simplemente elimina esa fase y sigue con el orden establecido.

TEN SIEMPRE PRESENTE:

  • Para evitar lesiones, lo mejor es realizar los ejercicios con una técnica lo más Perfecta posible, no sacrifiques nunca la técnica por sacar más repeticiones.
  • No quieras ir demasiado rápido, usa las progresiones de los ejercicios, no avances a la siguiente hasta que no te sientas totalmente cómodo en la que estás.
  • No intentes imitar el entrenamiento de los deportistas de élite sino estás a su nivel.
  • Antes de usar cargas o lastres asegúrate que dominas a la perfección los movimientos.
  • Técnicas como el “kipping” ponen en peligro las articulaciones del hombro.
  • Los movimientos olímpicos, además de necesitar unas cualidades técnicas, nunca deben utilizarse en entrenamientos con altas repeticiones o cargas elevadas.

Veamos a continuación las lesiones comunes y cómo actuar ante ellas:

FRACTURAS:

Una fractura es la pérdida de continuidad en un hueso, generalmente, producida por un traumatismo de impacto, o de tracción. Una vez se produce la fractura, podemos diferenciar dos casos:

  • Fractura cerrada: cuando el hueso se rompe pero la piel está bien.
  • Fractura abierta: cuando el hueso se rompe y la piel queda dañada (herida).

Ante una fractura lo que deberemos hacer es inmoviliación de la fractura mediante un cabestrillo, entablillado, etc, y el traslado a un centro médico u hospitalario. Si la fractura es abierta la cubriremos con vendas o gasas estériles.

HERIDAS:

Una herida es una ruptura de la piel, y ésta podrá considerarse leve o grave en función del tamaño, la profundidad, la existencia de cuerpos extraños en su interior, etc.

Antes de tratar una herida, lo primero será lavarnos bien las manos.

Si la herida es leve, limpiaremos la herida con agua y jabón de dentro a fuera, aplicaremos un antiséptico y la dejaremos al descubierto, si estamos en un ambiente demasiado sucio o contaminado, o no tenemos antiséptico, la taparemos con una tirita o apósitos.

Si la herida es grave, intentaremos detener la hemorragia haciendo presión y tapando la herida con un apósito estéril y trasladaremos al accidentado a un centro hospitalario.

LIPOTIMIAS:

Los síntomas de la lipotimia suelen ser mareo, náuseas, malestar, debilidad, etc…

Hay que tumbar al accidentado preferiblemente a la sombra, elevarle las piernas por encima del corazón y aflojarle las prendas apretadas. Es importante no darle de beber.

SÍNCOPE:

Una lipotimia de mayor grado, en la que aparece la pérdida de conocimiento.

El tratamiento es el mismo, pero hay que estar pendiente de que no se ahogue tragándose la lengua o vomitando, girándole la cabeza.

CONTUSIÓN:

Ocasionadas por golpes, sin producir heridas pero sí hematomas. Inmovilizaremos la zona y la mantendremos elevada, aplicaremos frío en la zona, sin que el elemento frío esté en contacto directo con la piel.

DISTENSIÓN:

Estiramiento o rotura de un músculo por un impacto o un sobre-esfuerzo. Dejaremos la zona en reposo y elevada, aplicaremos frío encima de un vendaje compresivo y acudiremos a un centro hospitalario.

CONTRACTURA:

Lo más típico, es una contracción continuada involuntaria de un músculo, aplicaremos masajes, calor, estiramientos con cuidado y anti-inflamatorios.

TENDINITIS:

Es un término muy general que abarca un amplio abanico de daños en tendones o ligamentos, el tratamiento es el descanso e interrupción de la actividad física y a ser posible acudir a un centro. Durante los dos primeros días tomaremos anti-inflamatorios y aplicaremos frío en la zona varias veces al día, para reducir la inflamación. En los días posteriores aplicaremos anti-inflamatorios y calor y trataremos de relajar la musculatura implicada.

ESGUINCE:

Torcedura que provoca un excesivo estiramiento de los ligamentos, variando desde distensión hasta rotura de éstos.

Aplicaremos frío en la zona (sin contacto directo con la piel), inmovilizaremos con un vendaje compresivo, mantendremos la zona elevada y lo desplazaremos a un centro hospitalario.

LUXACIÓN:

Pérdida completa de la unión de una articulación. Inmovilización y traslado inmediato a un centro hospitalario.

 

Espero que te sirva de ayuda en un caso de lesión o accidente, pero aún más espero que nunca lo tengas que utilizar, recuerda:

Deja tu ego en casa, entrena con inteligencia y de manera segura.

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Saludos y ¡mucho Street Workout!

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